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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Discos de oro y otras gangas

La venta de música en España se desploma más de un 30% en seis meses

Las descargas suben y ya suponen el 17,5% de la facturación.- La industria rebaja el número de copias necesario para lograr el 'disco de oro'

EFE - Madrid - 16/09/2009

La venta de música en España ha caído un 30,5% en el primer semestre del año, según ha anunciado hoy la asociación de Productores de Música de España (Promusicae), entidad que apunta que este nuevo "desplome" indica que el sector discográfico español sigue "en caída libre". Según un informe de Promusicae hecho público hoy, los españoles se han gastado en el primer semestre de 2009 "poco más" de 87,7 millones de euros en comprar música grabada en soporte físico o digital, mientras que en el mismo periodo del año anterior la cifra de ventas llegó a los 126,2 millones de euros.

Un desplome "virulento" que sucede a "ocho años consecutivos de caídas en el volumen de facturación", ya que entre 2001 y 2008 se había acumulado "una caída en las ventas de música del 64%", según apunta Promuscae. Un descenso que supone también que la caída de ventas de música en España se produce "a un ritmo aún más vertiginoso del que vaticinaban los cálculos más pesimistas".

En este panorama, las ventas en soporte digital (que han crecido 5 puntos y suponen ya un 17,5% de la facturación total del mercado) siguen siendo "la eterna esperanza" del sector, aunque las descargas legales a través de teléfonos móviles o en las páginas web no están creciendo al mismo ritmo en el que se desploma el mercado de los soportes físicos como CD o DVD. Las descargas legales de música en portales han subido un 68%, ya que mientras que en el primer semestre de 2008 supusieron 4,2 millones de euros para la industria discográfica en 2009 alcanzaron los 7,1 millones.

Politonos, a la baja

El negocio de los tonos para los móviles y de las descargas de canciones a través de los teléfonos, que en años anteriores pareció "prometedor", ha sufrido en el primer semestre del año un "frenazo drástico" del 37,4 por ciento, al pasar de recaudar 10,2 millones de euros entre enero y junio del 2008 a 6,4 millones en el mismo periodo de 2009.

Antonio Guisasola, presidente de Promusicae, una patronal que aglutina al 94% de la industria discográfica española, se queja de que en España no pueda existir un mercado digital similar a países como Francia, Alemania o Reino Unido, donde los gobiernos han tomado medidas e "impedido que internet se rija por la ley del salvaje oeste". El presidente de Promusicae añade que esta entidad lleva seis años "avisando del problema" y "asistiendo a la destrucción sistemática e impune de todo el sistema de creación cultural de nuestro país" a través de las descargas ilegales de música.

"La pasividad de las administraciones públicas y su tibieza en este asunto ha permitido que se consoliden estos comportamientos sociales, repudiados y reprimidos en cualquiera de los países de nuestro entorno, haciendo que la solución sea más compleja cada día que pasa".

Discos de oro más 'fáciles'

Ante estos datos, Promusicae ha decidido hacer "una segunda rebaja" en las ventas necesarias para conceder a los artistas los Discos de Oro y Platino. A partir de este mes se concederá el Disco de Oro con 30.000 álbumes vendidos y no 40.000 como sucedía hasta ahora, y el Disco de Platino ya no se alcanzará con 80.000 ejemplares vendidos sino con 60.000.

Esta es la segunda "rebaja" consecutiva que Promusicae tiene que aplicar a estos galardones desde su creación, ya que hasta 2005 los Discos de Oro equivalían a 50.000 unidades y los de Platino a 100.000, unas cifras que en la actualidad "son auténticas quimeras para la práctica totalidad de los músicos españoles", señala Antonio Guisasola.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Réquiem por la cara B

www.elpais.es

La compra de canciones por Internet está acabando con los 'singles'. En ellos, los músicos ponían, tras los éxitos, sus canciones más experimentales

XAVI SANCHO - Barcelona - 03/09/2009

I will Survive de Gloria Gaynor, We will rock you de Queen, I saw her standing there de The Beatles, Maggie May de Rod Stewart, The buttrefly collector de The Jam, Acquiesce de Oasis, Groove is in the heart de Dee Lite...


Con la inevitable desaparición del CD, algo ciertamente valioso puede morir

¿Qué tienen en común todas estas canciones? Pues todas son caras B, ese formato que nació como ente físico en 1910 -antes, los discos de piedra contenían música sólo en una de sus caras- y como realidad pop en los cincuenta, cuando los sellos discográficos decidieron priorizar una de las dos canciones que los singles de 7 pulgadas poseían, diferenciando la que pensaban que sería un éxito (cara A) de la que podía ser un regalo, una curiosidad o una presentación de lo que uno se podía encontrar en el larga duración del artista. Hoy, con las descargas digitales disparadas y el CD single en peligro de muerte por inanición, el concepto cara B está a punto de desparecer definitivamente. Muchas grandes superficies ya no venden CD single y el mes pasado la banda británica Florence and The Machine alcanzaba el puesto 16 de las listas de su país con su single Rabbit Heart. Sólo vendieron 64 copias en CD de la canción. Según estimaciones recientes, la banda que alcanza el número uno de la lista de sencillos en el Reino Unido no coloca más de 500 copias físicas. De alguna manera, podríamos decir que el CD single pudo ser el principio del fin comercial del sencillo como concepto. Tan dramático como previsible. "Supongo que era un paso lógico: del LP en vinilo al CD y del 7 pulgadas al CD single", comenta Pepo Márquez, miembro de la banda madrileña The Secret Society, periodista musical y empleado de la industria musical durante más de un lustro. "Lo que ocurre es que, mientras que en el 7 pulgadas no cabe más que lo que cabe, el CD single es un formato inventado: es el mismo CD con el potencial de almacenar 70 minutos de música, pero donde sólo se han grabado 2 o 3 canciones. Es lógico que no tenga futuro: ¿para qué pagar cinco euros por un CD de tres canciones si por 12 euros me puedo llevar las 15 canciones del disco?". Para tratar de dotar de cierto sentido al formato, durante los años noventa, sobre todo en Reino Unido, todos los CD singles contenían varias versiones, incluyendo remezclas y diferentes caras B en lo que sería el más claro precedente del actual tratamiento intensivo de ediciones de lujo y formatos especiales al que se somete a los más sonados lanzamientos con el fin de multiplicar los ingresos de los artistas estrella. La única manera de lograr que un disco que antes hubiese vendido 20 millones de copias y hoy es un éxito sonado si alcanza los tres millones, es editarlo, como mínimo, dos veces.

El CD single dio el primer diagnóstico y la descarga de MP3 terminó por confirmar la enfermedad. Darle la vuelta a una descarga digital no es posible ni de forma metafísica. "El actual estado de la industria y los formatos en boga actualmente -ya sean descargas en MP3 o en tonos reales para móviles- sí han supuesto un duro golpe para nuestro amado B-side: ahora el concepto de sencillo se diluye, y la canción se vende suelta, lo que a mi entender hace daño a la larga a la industria", comenta Pepe Verde, coleccionista de vinilo y ex miembro de la banda Protones. En este actual contexto, y según Márquez, corremos el peligro de perdernos para siempre "esas buenas caras B; siempre es un experimento que ha hecho el artista y que no sintió que debía incluirla en el disco. Eso, o lo último que ha grabado. Y tanto una cosa como la otra, tienen valor por sí mismas".

"El sello nace de las típicas conversaciones en bares con mesas de formica donde se sueltan cosas como: los CD son los posavasos del futuro, los CD son el australopitecus de la música, el eslabón perdido...", apunta Miqui Otero, del sello Doble Vida, un ente recientemente creado que edita sólo singles de 7 pulgadas, recuperando otro formato en peligro de extinción: el del split, un vinilo en el que un grupo distinto se encarga de llenar de música cada una de las dos caras. "Los seis integrantes de Doble Vida compartimos desde siempre esa necesidad de disfrutar del formato perfecto: la canción de pop. Hasta hace poco reivindicar eso era recibido con la misma comprensión como pretender apostar a tope por el quinqué en detrimento de la bombilla", sentencia. Y es que el actual estado esquizofrénico de la industria musical, a diferencia de la política, ha provocado un abandono general de cualquier postura centrista. La música se compra en el Carrefour, por el móvil durante los intermedios de Sálvame, o en oscuras tiendas de barrio de firmes posicionamientos lúdicos. "La pena es que si miramos al mainstream fuera de España y lo comparamos con lo que tenemos aquí, la gran diferencia es que hasta Metallica saca sencillos en vinilo con canciones inéditas, mientras que Pereza, Amaral o Nena Daconte nunca han editado uno. En España no se tiene aprecio por este formato y las nuevas generaciones no saben ni lo que es un single", apunta Márquez.

Nadie va a echar de menos el CD, pero hasta hace bien poco muchos no se han dado cuenta de que con su inevitable desaparición, algo ciertamente valioso puede morir, algo que ha sido parte vital de la cultura pop de los últimos 50 años. Luke Lewis, periodista del semanario musical británico NME, resume así sus sentimientos ante esta amenazadora realidad: "Disfruto de iTunes y no voy a sentir pena por la muerte del CD. Lo que me preocupa es la desaparición de la cara B, que ha sido muchas veces ignorada y que, más que una grabación no deseada, siempre ha supuesto ese espacio neutral entre el sencillo y el álbum, un lugar en el cual a las bandas se les permitía experimentar sin la presión de deber de entregar un éxito. Conocer las caras B de un artista es y será el más claro ejemplo de devoción".

martes, 14 de julio de 2009

La música en vivo se come al disco

www.elpais.es

Los conciertos facturan en Cataluña siete veces más que las discográficas

L. M. - Barcelona - 14/07/2009

Un total de 22.000 actuaciones en directo, 13 millones espectadores, 151,4 millones de euros en facturación. Éstas son las cifras de la música moderna en Cataluña, incluidos los géneros del jazz y las llamadas músicas del mundo, según el Anuario 2009 de la Música y el Espectáculo en los Països Catalans, que publica la revista Enderrock. Según la publicación, la música en vivo facturó en 2008 siete veces más que el negocio discográfico, que ha pasado de los 92 millones de euros de 2003 a los 21,6 cinco años después. La gran diferencia entre el negocio de los conciertos y el discográfico no oculta, sin embargo, el descenso real del negocio musical, que en el último lustro ha pasado de facturar en conjunto 192 millones de euros a 172,9.

La noticia en otros webs

El estudio estadístico de Enderrock -que mezcla cifras de Cataluña con otras que aportan da-tos en conjunto de Cataluña, Valencia y Baleares-, contabiliza la información proporcionada por las empresas que integran la Asociación Profesional de Representantes, Promotores y Managers de Cataluña y la Asociación de Salas de Conciertos de Cataluña, que según la publicación representan al 90% del sector.

La industria discográfica sufrió en 2008 una caída de ingresos del 20,1% con respecto al año anterior. Su peso en el conjunto del mercado español se ha desplomado en el último lustro, pasando del 36% a sólo el 8,5% del año pasado. El descenso de la venta de compactos entre 2007 y 2008 es mucho más acusada en Cataluña que en el conjunto de España, donde la variación es del -12,4% frente al -23% en el territorio catalán.

viernes, 10 de julio de 2009

Los músicos huyen de las grandes discográficas


El inmovilismo de las multinacionales y su intención de obtener beneficios de los conciertos provocan la marcha de grupos españoles superventas como Hombres G y Jarabe de Palo. Quique González anuncia que también deja Warner

www.publico.es
EFE JESÚS MIGUEL MARCOS - MADRID - 10/07/2009 07:30

El niño que quiere ser futbolista sueña con jugar en el Madrid o en el Barcelona. Con los músicos pasaba algo parecido: su aspiración era fichar por una gran compañía multinacional que llevara su música a todas las esquinas del país y, en algunos casos, del mundo. Esto último terminó hace tiempo. El fenómeno Arctic Monkeys en Reino Unido y los casos de Vetusta Morla y Russian Red en España, que se han dado a conocer a nivel masivo gracias a Myspace, han dejado claro que las cuatro grandes EMI, Warner, Sony BMG y Universal ya no son quienes dictan los gustos musicales del público.
La huracanada crisis de la industria discográfica descoyuntó un modelo de negocio superado y era sólo cuestión de tiempo que aparecieran otros síntomas de cambio. El efecto Radiohead, cuya decisión de abandonar EMI y regalar su disco en Internet ya aparece como uno de los momentos clave de la revolución que ha vivido el sector musical, llegó a España hace algunos meses de la mano del grupo de rap La Excepción. Hace una semana, otra banda histórica del pop español, Hombres G, seguía un camino parecido, anunciando su decisión de colgar nuevos temas en su página web tras romper con Warner.

"¿Necesitamos una compañía?", se preguntaron los Hombres G
"Lo solté volviendo de un bolo en Murcia. ¿Para qué necesitamos una compañía?", cuenta Dani Mezquita, guitarrista de Hombres G. No son los únicos que se hacen esa pregunta, principalmente porque la industria está especializada en vender un producto que no es que no se venda: es que casi no se utiliza. "Yo al CD le doy, como soporte masivo, dos años de vida. Mira: yo me acabo de mudar de casa y no me he traído ni uno. Tengo el ordenador conectado al equipo y listo", sostiene Mezquita.
La intención de las casas de discos de modificar los contratos para obtener beneficios de los conciertos es el factor determinante para explicar la huida de los grupos. "Es desleal. Nos pedían el 10%, pero es que en algunos casos están pidiendo hasta el 20%. En lugar de plantearnos una forma de trabajar nueva, nos ofrecen lo mismo de siempre y en peores condiciones", se queja el hombre G.
A Quique González, que también acaba de romper con la compañía, le exigían el 5% de sus ingresos brutos en directo. "No quiero pagar un impuesto revolucionario por mis conciertos. El dinero tiene que ir para la gente que está dentro de la furgoneta. Además, mis conciertos los llevo organizando yo desde hace años y nunca les he pedido ni un duro ni para poner un cartel", explica el músico. Se trata, según González, de una política de empresa, "porque yo les di la posibilidad de rebajar el presupuesto de la grabación del disco por una cantidad mayor que lo que se sacarían por el 5% de mis directos, pero ellos no quisieron".
Los grupos se van porque los sellos les exigen dinero de los conciertos
Lo que dicen los sellos
Fabrice Benoit, presidente de la división musical española de Universal, razona esta política de las multinacionales: "Estamos en un momento de cambio enorme donde hay una redefinición de los parámetros. Estos cambios tocan a España más que a otros países, ya que las ventas de discos son especialmente malas. Por eso, los contratos de hace diez años son muy caros para lo que podemos soportar hoy".
Dani Mezquita, que trabajó varios años en el departamento de marketing de una multinacional, cree que han tardado mucho en reaccionar: "Las discográficas son estructuras basadas en el formato CD y se ataron a eso. Recuerdo una reunión de mi discográfica a nivel europeo donde se celebraba la implantación del DRM, el sistema anticopia de los cedés. Mientras todos daban saltos de alegría yo dije muy claro que me parecía que ese no era el camino adecuado. El único listo fue Steve Jobs, de Apple, que se puso a vender canciones a 99 céntimos y triunfó".
"En vez de aliarse con el artista, los sellos van en su contra", dice Donés
Pau Donés, de Jarabe de Palo, también dejó Warner y decidió publicar su último disco con un periódico. Según él, "la falta de creatividad de las discográficas es total y absoluta. Cuando el negocio musical va mal, intentar pillar de los conciertos. ¿Es esa su solución? En vez de aliarse con el artista, lo han puesto en su contra".
Donés destapa una opinión muy extendida entre los aficionados a la música: las discográficas son las malas de la película. "Esa es mi gran preocupación subraya Fabrice Benoit; tenemos fama de malditos y seguramente hubo abusos, pero yo no me siento representado por esa imagen". El presidente de EMI España, Simone Bosé, admite que "hemos tardado en reaccionar, pero igual que tardaron las sociedades deportivas en modificar su estructura. Ahora vemos que es más provechoso trabajar todas las áreas de negocio de un artista: conciertos, merchandising, patrocinadores...".
Hay vida sin discos
"Seguramente hubo abusos", dice el presidente de Universal España
Pero, cuando un grupo deja el útero discográfico, ¿qué opciones tiene? Hombres G ha apostado por montar su propia página web (www.hombresg.tv), que les permite controlar casi todos los aspectos de su música: "Llevamos cuatro meses currando y todavía no hemos llegado al 5% de lo que queremos desarrollar. Hemos ofrecido tres canciones nuevas, pero la idea es abrir una relación directa con los seguidores: tenemos un blog, colgaremos imágenes de ensayos y conciertos, rescataremos materialantiguo...".
La respuesta de sus fans ha superado sus expectativas: 40.000 visitas en cinco días. Y lo más importante es, claro, la libertad. "Puedes hacer lo que quieras con tus canciones y no te pueden obligar a nada", responde Mezquita.
Por su parte, Quique González prefiere optar por otro camino. "Me planteo buscar una compañía que se haga cargo de la fabricación y la distribución de los CD. Y llegar a un acuerdo para no tener que firmar un contrato por cinco discos", sostiene. Otros que han abandonado su sello han sido Los Delinqüentes en su caso, EMI, que vieron como la negociación de su contrato retrasó sobremanera el lanzamiento de su último disco. Finalmente, sacaron su disco con la independiente El Volcán y llegaron a un acuerdo de distribución con EMI. Los grupos se van de casa y todo apunta a que esto es sólo el principio.

El calvario de las grandes discográficas
¿Cuáles son las multinacionales del disco?Son cuatro: Universal, EMI, Sony BMG y Warner. Entre ellas se reparten alrededor del 80% de las ventas de discos en España. En la última década, han sufrido un turbulento proceso de fusiones y reajuste de plantillas debido al brutal descenso en las ventas de discos.
¿Cuál fue el primer grande en huir?Fue Radiohead. En 2007, el grupo de Thom Yorke dejó EMI, colgó en Internet su nuevo disco, ‘In rainbows’, y dejó que la gente pagara lo que quisiera. El grupo ganó más dinero en esa operación que vendiendo su anterior disco, ‘Hail to the thief’, de manera tradicional.
¿Por qué las multinacionales no han sabido adaptarse?Han pretendido defender el negocio de la venta física de música, cuando el CD era un soporte en vías de extinción. Como explica Dani Mezquita, de Hombres G, “las discográficas se habían gastado mucho dinero en máquinas para fabricar CD y contaban con una gran red de vendedores, algo inútil cuando ahora puedes tener la canción dando a un botón”.
¿Cómo lidian con la bajada de las ventas?Intentando acceder al mercado de la música en directo. ¿Cómo? Exigiendo beneficios de los conciertos a sus artistas (entre el 5% y el 20%). Por otro lado, Warner ha comprado la promotora Get in, que gestiona las giras de artistas como Coti o La Oreja de Van Gogh. EMI también ha empezado a trabajar en los conciertos y Sony BMG creó la promotora Spot! Por ahora, Universal es la única que sigue siendo sólo discográfica.

sábado, 28 de marzo de 2009

La Excepción da "una colleja" a las discográficas y cuelga su disco gratis en la red

El Langui, vocalista del grupo, aduce que algunos sellos engañan a los autores

http://www.elpais.com/EFE - Madrid - 27/03/2009

El grupo madrileño de hip hop La Excepción ha lanzado gratis su tercer disco, La verdad más verdadera, a través de su página web, en un gesto que pretende ser "una colleja" a las discográficas que engañan a los autores, ocultándoles incluso, como les ha pasado a ellos, que sus trabajos han sido Disco de Oro. Así lo ha explicado a EFE Juan Manuel Montilla, El Langui, vocalista de esta formación del barrio madrileño de Pan Bendito que se ha erigido en una de las banderas del hip hop nacional con el rap caló de sus dos trabajos anteriores, Cata Cheli (2003) y Aguantando el tirón (2006).

Dos álbumes con los que, además de premios como el MTV Europe al mejor grupo español, han sido Disco de Oro, un dato que ellos desconocían hasta que empezaron a sospechar de su discográfica (Warner/Zona Bruta) cuando intentó "manipular" una reedición de uno de sus discos y les pidió un tanto por ciento de sus ganancias de los conciertos.

Ahí decidieron "tirar de la manta" con la ayuda de una abogada especiaista en la industria musical y descubrieron, entre otras cosas, que los contratos que habían firmado se referían incluso a artículos legales que no existían, para exigirles porcentajes, o que "mientras a nosotros nos decían que dábamos números rojos, ellos habían acumulado unas ganancias comprobables de más de 500.000 euros con la venta de nuestros discos".

La Excepción demandó el año pasado a la discográfica por "falta de pago de royalties y errores en las liquidaciones", entre otras cosas, además de por "no respetar sus creaciones tal y como ellos las componen", una demanda que quieren mantener "por compromiso, porque hay muchos artistas que no se atreven o no pueden hacerlo".

"Y porque hay muchos grupos con el mismo talento que nosotros o más y cuya música, en la que han puesto su alma, está en un cajón de una discográfica que ni siquiera les da la carta de libertad para irse", apunta. "Nosotros estamos ahora en nuestro mejor momento", explica El Langui, que el año pasado recibió dos Goyas, al Mejor Actor Revelación y a la Mejor Canción Original, por su trabajo en la película El truco del manco, con la que Santiago Zannou logró el Goya como Mejor Director Novel.

Órdago a las discográficas

Pero eso no les ha hecho olvidar una demanda cuya vista oral ha sido fechada para enero del 2010. "Si perdemos, pues ya veremos, pero si ganamos, ganan la música, los autores y los oyentes. Porque las compañías siempre han sido víboras, vampiros, pero ahora, con esto de la piratería, se han vuelto demonios", apunta El Langui. Y mientras, se han hecho con su propio estudio de grabación y han realizado un nuevo disco que ahora sus seguidores pueden descargarse gratis en su web, junto con la portada, la contraportada, el libreto y la galleta del CD.

El Langui asegura que en este disco, además de la composición, los tres miembros de La Excepción -él, Gitano Antón y Dako Style- se han hecho cargo "del 90% de la producción" de las canciones y de la producción ejecutiva, para un álbum que es "más responsable, más maduro y más comunicativo" y que han cuidado tanto o más que sus anteriores. "No podemos permitirnos no estar a la altura", dice el vocalista sobre este nuevo trabajo, en el que, una vez más, apuestan por la crítica social y por una reflexión sobre la libertad. "Pero no encuentras en él un insulto ni una referencia a la demanda contra la discográfica, porque nuestra música es aparte", asegura.

Para su primer vídeo, también producido por ellos, La Excepción ha contado con Santiago Zannou para hacer "una revisión" de la obra de Antonio Mercero La cabina, que protagonizó, en uno de sus papeles más brillantes, José Luis López Vázquez. "Aquel filme hablaba de la libertad de expresión y removió conciencias, nosotros hemos querido plasmar que a día de hoy seguimos igual, porque las discográficas son como dictaduras. Pero al final, en nuestro corto, rompemos la cabina", apunta.

domingo, 22 de febrero de 2009

ENTREVISTA: ROB GLASER

"La industria discográfica tiene miedo"

El País.es/TOMÀS DELCLÓS 21/02/2009

Una persona con fortuna no está obligada a ser un conservador. Es el caso de Rob Glaser, el fabricante de populares pasarelas audiovisuales en Internet. El fundador de RealNetworks es un empresario que frecuenta la palabra progreso y una de sus declinaciones, progresista. Cuando estudiaba en Yale publicaba en el diario universitario una columna titulada Qué es la izquierda. "La columna oponente era de David Frum, que redactó discursos para Bush y es famoso por inventar la expresión Eje del Mal". Fundó su empresa en 1993, entonces la llamó Progressive Networks, y ahora mantiene la Glaser Progress Foundation, cuyos programas van desde la protección de los animales al impulso de medios de comunicación independientes. Su madre era trabajadora social y conoció el mundo de la marginación infantil. Campechano, vestido sin formalidades, frugal, esta semana estuvo en Barcelona, en la feria de los móviles. Vive en Seattle. Tenía un ático. La familia creció, llegaron gemelos, y se mudó. Lo vendió por más de nueve millones de dólares.

El fundador de RealNetworks ha dado voz a la gente en la Red

"Decidí trabajar en una tecnología que diera voz a la gente en Internet". Y explica que cuando Milosevic, en la ex Yugoslavia, perseguía a las emisoras de radio, la B92 empleó Real Audio para que la gente pudiera escucharla. Otro recuerdo emocionante data de su primera visita a China. La traductora le agradeció que Real Audio le hubiese cambiado la vida. "Pensé que me diría que así podía sintonizar la BBC o cosas así. No. Escuchaba a Jennifer López". Admiraba otra manera de ser mujer.

Glaser apoya a Obama. Admite que no lo tiene fácil. "No hay soluciones rápidas". Citando el crack del 29, Glaser le da una ventaja sobre Roosevelt. "Obama llega a la presidencia a los pocos meses de desatarse la crisis. Roosevelt, cuatro años después". Aunque había trabajado en Microsoft, Glaser encabezó en RealNetworks la batalla legal contra la empresa por monopolio. Microsoft pactó un acuerdo millonario. Ahora, aplaude a la Unión Europea. "Lidera el ir hacia un mercado tecnológico equilibrado". Microsoft o Google, explica, no son mala gente, pero la lógica del negocio es el máximo beneficio. "A veces, los Gobiernos han de decir que no. Fíjese lo ocurrido en un mercado financiero sin regular".

RealNetwoks también está en el negocio de la música. Su portal norteamericano Rhapsody tiene más de 700.000 suscriptores y suministra música a operadoras de móviles. Glaser ve la compra de música como una emoción muy particular. "Es conectarse con un artista y define la identidad cultural del comprador". El problema "es que la industria discográfica tiene miedo". Hasta hace poco creía que si no protegía sus archivos con programas antipiratería (los DRM) todos les robarían. Para Glaser, la mejor forma de combatir el robo es que escuchar música digital sea fácil y barato. La alternativa es ofrecer un gran abanico de ofertas y que, un caso, el cliente de un móvil tenga la música que quiera. La factura, modesta, llega integrada con la del teléfono. Ahora, su problema es el programa RealDVD, que copia en el ordenador los DVD comprados. Ha parado la venta porque Hollywood le ha enviado los abogados. Una lástima, dice, porque "lo que me gusta es hacer productos, no pleitos".